El último rio libre de Antioquia: una historia contada en tres partes

Para mí, escuchar los nombres de San José del Nus. Maceo y San Roque eran un símil a viacrucis, lugares de maldad donde hombres de guerra se llevaron la vida de un ser muy amado, dejando una cicatriz tan honda como la montaña donde se desborda el rio Nus, derritiéndose en un manto blanco cuando desciende del pueblo de Santo Domingo para alcanzar a Cisneros. Una fortaleza natural, que separa el magdalena de los pueblos altos de la cordillera central y que generó grandes retos en 1929 a los ingenieros del ferrocarril de Antioquia

Hace 5 años voy viajando por Antioquia y Colombia, mi primer viaje a los 30 me llevó a atravesar esta geografía para recorrer Santander y Boyacá, a lo lejos el parque nacional los Yariguíes y Landázuri con su roca negra y en lajas,  me contaban historias del otro lado de la montaña,  pero pasé rápido por el Nus, el miedo seguía latente y esas tierras generaban desconfianza.

Puedes leer: El cómic santandereano que reivindica a los indígenas Yariguíes

El turno le llegó en 2 ocasiones a San Roque y con gran asombro, conocí su plaza llena de color y patrimonio, sus charcos y verdes montañas, me perdone con el paisaje, pero todavía muy lejos del Nus, hasta el mismo nombre generaba nostalgias

Hoy recorro al fin, los bosques que generaron impacto en el corazón de mi tío coqui, el culebrero, el malabarista, el mago, el viajero. A él, le dediqué mi visita a estas tierras y hoy, recuerdo su colección de sombreros y trato de buscar al fondo de ellos las palabras mágicas para atraerlos a ustedes a conocer las tierras donde se encuentran el rio Nus, el Nare y el Samaná  “arisca trisca, guaranday guasara, recosteiron teiron… yo tenía una culebrita que constaba de tres partes, la primera, la segunda y la tercera” y en tierra de ofidios esta historia la divido en 3 momentos, 3 días, 3 ríos y 3 recuerdos.


“y en tierra de ofidios esta historia la divido en 3 momentos, 3 días, 3 ríos y 3 recuerdos. ”

Primer Día

Primer momento: Caracolí

Primer recuerdo: hay un cuaderno de dibujo, adentro unas letras hablan de una tal piragua y un Guillermo cubillos no tengo ni idea quien es el personaje, pero me gustan los dibujos. Vamos para el bazar, el tío nos dibuja un caballo con las patas al revés …. y me dijo que contara del uno hasta el 16. Todos teníamos las escarapelas diseñadas por mi tío, que caballo tan bonito.

Primer rio: El rio Nus

En caracolí todavía se ven más bosques que potreros, aquí hay potencial, pienso. Llegamos a Ecohostal Caracolí, atendido por Daniela y Santiago sus dueños. Una pareja paisa con raíces de pueblo, ella de Guadalupe el nacido en Medellín pero con toda su familia en Caracolí, los dos, hermosos por donde se les mire, jóvenes y repletos de muchos sueños. El hostal no es muy grande pero es impecable y está hecho a mano, Santiago es diseñador industrial y tiene una marca de mobiliario llamada @selva_diseno y los dos son los mejores guías, siempre pendientes y mostrando con mucho orgullo el pueblo con sus dos iglesias, la plaza bullosa y la calmada, los árboles de caracolí Anacardium excelsum

“Sabías que el árbol del Caracolí es de la misma familia botánica que el mango, ambos pertenecen a las anacardiáceas y su nombre viene del corazón, por la forma tan similar que sus semillas tienen con este órgano al que los humanos utilizamos como símbolo del amor y la emoción “

La ruta en Caracolí no está completa sin llegar a los viejos rieles del  tren, que ahora son utilizados por locales quienes en rústicos carros jalonados por una motocicleta, comunican de forma rápida y bastante aventurera a Caracolí con los pueblos cercanos. El camino está lleno de bosques, casas campesinas, cedros, plataneras y cacaos. Nuestro destino en estas máquinas el primer día era @reservasanpedro donde el señor Rodrigo Celis, decidió abandonar el hacha de sus abuelos y permitirle al monte recuperar su espacio. Allí pasan cada año cientos de estudiantes de biología, forestales, ecólogos, para aprender sobre la sucesión de los bosques, ese fenómeno que en lengua coloquial llaman rastrojo y que lo único que significa es que hay un bosque al que se le permitió SER. Este señor, al igual que algunos otros valientes, nos dan ejemplo de que hay otras formas de habitar las tierras que nos heredaron, que no todo se compra y no todo se vende, que los humanos podemos dejar de hacer tanto, que con el turismo y la ciencia, se puede vivir del bosque.

Bordeamos las riveras del rio Nus de vuelta a Caracolí, un profe de patinaje al que ya no le pagan, lleva un grupo de niños desde el lugar donde pasaron la tarde jugando con bombas de agua. Las vacaciones recreativas aquí son gratis, porque un adulto regala su tiempo para no dejar a los niños en la casa sin hacer nada. El conductor del motoriel obsequia el tiquete a los niños para que no se les haga tan eterna la caminada y es que donde no fluye el dinero como muchos quisieran, la solidaridad adquiere mucha más importancia

This Post Has 2 Comments

  1. Definitivamente transmites la vibracion de la naturaleza en tus narraciones! Quiero hacer ese recorrido.

  2. Ojalá todos los guías tuviéramos el conocimiento, el tiempo y la dedicación que tiene Ana para mostrar tantos tesoros “escondidos”. ; )

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